LA INDUSTRIA EN EXPANSIÓN La revolución de los transportes se produjo debido a la necesidad de que las mercancías llegaran a la población. Esta revolución permitió un aumento del comercio. Se produjo una gran mejora en las vías de comunicaciones tradicionales (en los caminos, navegación fluvial) que fue la invención de la máquina de vapor, en el año 1769, por James Watt, y su aplicación en los medios terrestres y marítimos. El vapor con el cual funcionaba esta máquina, se generaba quemando carbón mineral.
Máquina de vapor, James Watt, 1769
El desarrollo del ferrocarril se debió a una mejora en los raíles de hierro y en las ruedas con pestañas que impedían que descarrilara, pero sobre todo se debió a la invención de la locomotora por Stephenson, en 1829, que ponía en funcionamiento el ferrocarril mediante una máquina de vapor.
El ferrocarril, Stephenson, 1829
En 1830 se construyó la primera línea de ferrocarril entre Manchester y Liverpool, y tras esta, se fue extendiendo la red ferroviaria por toda Europa favoreciendo al desarrollo de la siderurgia. Las ventajas que trajo este medio de transporte fueron el aumento de la seguridad de los viajeros, la reducción de la duración de los viajes y la rebaja de los transportes de mercancía. Además, también se aplicó la máquina de vapor a los transportes marítimos. Los barcos de vapor que se empezaron a utilizar en Estados Unidos hacia 1807, sustituyeron a los de vela, y podían atravesar el Atlántico en unos 15 días. Más tarde, hacia 1870 aparece el primer barco con cámaras frigoríficas, que hace posible transportar materiales perecederos.
El barco de vapor, 1807
Gracias al aumento de la producción, el crecimiento de la población y la mejora del poder adquisitivo (ingresos del sujeto para satisfacer sus necesidades materiales) se creó una economía de mercado cuya finalidad era ampliar la venta en los mercados y no el auto-consumo.
Al mejorar los sistemas de transportes se produjo un aumento en el comercio interior. Se ampliaron los mercados locales y, poco a poco se afianzó un mercado nacional en el que se intercambia productos de diferentes regiones.
A mediados del siglo XIX, se incrementó el comercio exterior de manera considerable. Las nuevas teorías del liberalismo sustentaban que la libertad de comercio entre países fomentaría el crecimiento de la economía. Pero muchos Estados que iniciaban la industrialización impusieron el proteccionismo, el cual defendía la industria nacional mediante impuestos sobre las importaciones. Con esto pretendían defenderse del dominio Británico.
La revolución de los transportes se produjo debido a la necesidad de que las mercancías llegaran a la población. Esta revolución permitió un aumento del comercio.
Se produjo una gran mejora en las vías de comunicaciones tradicionales (en los caminos, navegación fluvial) que fue la invención de la máquina de vapor, en el año 1769, por James Watt, y su aplicación en los medios terrestres y marítimos. El vapor con el cual funcionaba esta máquina, se generaba quemando carbón mineral.
El desarrollo del ferrocarril se debió a una mejora en los raíles de hierro y en las ruedas con pestañas que impedían que descarrilara, pero sobre todo se debió a la invención de la locomotora por Stephenson, en 1829, que ponía en funcionamiento el ferrocarril mediante una máquina de vapor.
En 1830 se construyó la primera línea de ferrocarril entre Manchester y Liverpool, y tras esta, se fue extendiendo la red ferroviaria por toda Europa favoreciendo al desarrollo de la siderurgia. Las ventajas que trajo este medio de transporte fueron el aumento de la seguridad de los viajeros, la reducción de la duración de los viajes y la rebaja de los transportes de mercancía.
Además, también se aplicó la máquina de vapor a los transportes marítimos. Los barcos de vapor que se empezaron a utilizar en Estados Unidos hacia 1807, sustituyeron a los de vela, y podían atravesar el Atlántico en unos 15 días. Más tarde, hacia 1870 aparece el primer barco con cámaras frigoríficas, que hace posible transportar materiales perecederos.
Gracias al aumento de la producción, el crecimiento de la población y la mejora del poder adquisitivo (ingresos del sujeto para satisfacer sus necesidades materiales) se creó una economía de mercado cuya finalidad era ampliar la venta en los mercados y no el auto-consumo.
Al mejorar los sistemas de transportes se produjo un aumento en el comercio interior. Se ampliaron los mercados locales y, poco a poco se afianzó un mercado nacional en el que se intercambia productos de diferentes regiones.
A mediados del siglo XIX, se incrementó el comercio exterior de manera considerable. Las nuevas teorías del liberalismo sustentaban que la libertad de comercio entre países fomentaría el crecimiento de la economía. Pero muchos Estados que iniciaban la industrialización impusieron el proteccionismo, el cual defendía la industria nacional mediante impuestos sobre las importaciones. Con esto pretendían defenderse del dominio Británico.